Claro, será el verano. Esto de tener las vacaciones al final, cuando ya todos vuelven a sus quehaceres, tiene sus ventajas y sus inconvenientes.
Hoy para mí el inconveniente es estar después de comer en casa, con calor y sabiendo que me quedan casi cuatro semanas para meter un pie en el mar.
Pero como a cambio de eso tengo el silencio de agosto, ese que nos invade cuando muchas personas desaparecen de la faz de la tierra en busca de sus deseadas vacaciones, pues creo que voy a optar por darme un baño relajante y fresco a base de aceites esenciales.
¿Alguien se apunta?
Lo más importante para que, una vez que te decides a regalarte este ratito, sea lo más placentero posible, es que organices todo antes de meterte en el agua. Y al decir organizar todo, me refiero a no dejar suelto ningún cabo que pueda sacarte de tu momento relax.
Llena la bañera con agua fresca, a una temperatura que no te produzca impresión al meterte, pero que te permita refrescar el cuerpo.
Mientras se llena la bañera vete preparando el resto:
- apaga el teléfono móvil (no sólo quitarle el sonido, no, apagado del todo)
- descuelga el teléfono fijo
- enciende una o dos velas dentro del lavabo para que cuando te sumerjas sólo esa leve luz anaranjada ilumine el cuarto de baño
- busca en el armario esos aceites esenciales que más vayan con el estado que quieres conseguir, en principio los más relajantes (lavanda, azahar, salvia, camomila)
- prepara una toallita de tocador en el borde extremo de la bañera para apoyar tu cabeza
- deja la toalla o albornoz al alcance para la salida
- prepara la loción hidratante que aplicarás después y la ropa que te pondrás, así evitas tener que pensar más de la cuenta cuando acabes tu baño
Ahora que ya está todo preparado cierra la puerta del baño, desnúdate y prepárate para pasar los próximos 15 o 20 minutos aislada del mundo.
Cuando la bañera esté llena del todo prueba el agua, y, si está a tu gusto, añade unas gotitas (dos o tres) de uno o dos aceites esenciales.
Apaga la luz y sumérgete.
¿Lo hueles? ¿Lo sientes? Ummmmh!
Si cierras los ojos, te concentras sólo en el olor y poco a poco vas visualizando imágenes relajantes que te traigan calma, en unos minutos ya casi ni sabrás por qué necesitabas ese baño.
¡Te deseo que lo disfrutes!


Uffff!!! He leído el post y sentía los aceites esenciales en mi cuerpo!! Para mi este año esta siendo un verano difícil, trabajando en dos hospitales a la vez porque en octubre se termina la faena, me apunto el consejo pero para octubre jejeje... Aparte estoy de reformas en casa y tengo la bañera de camino!!!
ResponderEliminarGenial post guapa, y muchas gracias por tu voto!
Un besote!!!
Hola wapa! Te he encontrado casualmente a través del blog de una amiga. Y que decir!! Me encanta la aromaterapia, desde baños-spas hasta para la casa general. Me deleito con los aromas. Me hacen sentir super bien conmigo misma.
ResponderEliminarEstás invitada al sorteo que celebro en mi blog por motivo de la inauguración de éste la semana pasada. Por cierto te sigo en twitter.
Besitos
http://somosbellassiqueremosserlo.blogspot.com.es/
me encanta, voy a hacerlo que es domingo y me merezco un buen fin de la semana, un beso
ResponderEliminarHola Xusita, perdona la tardanza en contestar, estoy suuuuper-liada.Espero que poco a poco tu ritmo vaya bajando , aunque lo de que se te acaba el trabajo no es buena noticia. Llámame si necesitas trabajar, porque yo busco mujeres. Gracias por seguir mi blog y por comentar, me hacen mucha ilusión los comentarios. ¿Disfrutaste al final del baño?Besitos de colores!
ResponderEliminarHola Yolanda, siento igualmente el retraso en la contestación a tu comentario.Gracias por invitarme al sorteo, he pasado por tu blog y me ha gustado mucho. Gracias por pasear por estas tierras. Besines.
Hola Chloe, espero que el domingo cumplieras contigo misma y te dedicases ese ratito, a veces es muy necesario. Un besazo y bienvenida!!!