Me encanta soñar.
Lo he comentado muchas veces. Sueño dormida, ensueño despierta, disfruto imaginando mi mundo ideal. Podéis tacharme de niña inmadura, de idealista o simplemente de soñadora, lo soy, todo eso, ¡y me encanta!
Pero es cierto que los sueños que me mantienen viva son los que ocurren cuando estoy despierta del todo, cuando a mi alrededor se suceden situaciones que hacen vibrar mi cuerpo, que a veces lo ponen triste o le hacen sentir solo pero que, otras veces lo llenan de alegría y esperanzas, de pequeños momentos inspiradores, coser en compañía de mi hermana, diseñar mi propia ropa de baile, chatear con amig@s entre risas, una conversación que surge totalmente inesperada en la madrugada, escuchar Lucky de Jason Mraz mientras escribo esto...
Son sueños reales que dan sentido a mi vida cada día.
Aunque mis otros sueños no me abandonen nunca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario