Había pensado empezar a nadar de nuevo ahora que tengo la piscina pegada a casa, pero qué pereza me da nadar.
Igual acabo yendo, no digo que no, pero de momento hoy me he dado a la caminata matutina con la grata compañía de una gran amiga.
¿Qué mejor manera de comenzar un jueves con energía?
Hemos disfrutado de los árboles, un pajarito gris, los perros de otros caminantes con los que nos cruzábamos, el aire fresco en la cara y el tímido sol de marzo calentando ya nuestro rostro y, por supuesto de una agradable conversación que ha hecho de nuestro paseo un inmenso placer.
Si además me sirve de entrenamiento para la marcha por la Pedriza de este próximo sábado, ¡¡¡realmente no se puede pedir más!!!

No hay comentarios:
Publicar un comentario