15 de febrero de 2012

¡a estirarse toca!















¿Has pensado alguna vez por qué cuando sentimos frío nos da por encogernos?

Es una respuesta de nuestro cuerpo ante un estímulo externos, para proteger la sangre del frío y mantenerla lo más caliente posible.

Pero realmente es una respuesta errónea, ya que si nos estiramos al máximo, haciendo fuerza con nuestras extremidades e intentando crecer todo lo que podamos, el cuerpo entra en calor mucho antes que encogidos.

Os invito a probarlo hoy, y a que me comentéis los resultados.

¡Fuera ovillitos, arriba cuerpos estirados!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario